De pronto vi peluches usados, tirados en un puesto en la vereda de un paradero. Eso me causo nostalgia y volvi de nuevo a mi niñez. Me imagine la historia detras de cada uno que no debe ser menor, y de cuantos niños les habian dado una sonrisa o de cuantos niños habian sido confidentes. De cuantas lagrimas ha soportado su felpa y por cuantos juegos caprichosos han pasado. De cuantos abrazos han recibido para calmar de miedo a mas de alguno. Me pregunte despues que quizas esos peluches usados podrian volver a ser adoptados y adquirir vida dentro de un nuevo universo, y ser parte de otra historia infantil.
Y tu creías que eran solo un pedazo de tela rellena y peluda? Yo no estaría tan segura. Mas bien son un trozo de corazon olvidado, con historias tristes y felices que aun se conservan. Las historias no se ven, pero unos segundos de silencio bastaran para escuchar de como se oye reir a lo lejos, dentro de ese enmarañado genero, y notaras que adquiere vida propia...
domingo, diciembre 06, 2009
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
8 comentarios:
no a la violencia ni al olvido de los peluches!!!
http://caminandoporeltecho.blogspot.com
http://caminandoporeltecho.blogspot.com
yo aun sigo hablando con mis peluches jajajaja y mi amiga marina tambien...somos jovenes despreocupadas
me gusta como escribes
yeah:)
la velvet.
Me gusta lo que escribes!!!!
un saludo desde méxico!!
parece que nos ponemos melancolicas??? yo creo que si.
La distancia te hace pensar muchas cosas, que antes no las hacia. Maldita Distancia
Demasiado melancólico (valga la redundancia), el día parece más oscuro después de leer tu entrada.
Un saludo, me volveré a pasar.
Me parece super, a mi me pasó lo mismo pero con las camas abandonadas de los hospitales.Da pena ver las cosas tiradas así como así.
hola que tal cesar amigo
mi blog es el mejor cesar
Publicar un comentario